jueves, 21 de abril de 2011

Sin pensar

Esto empezó como un juego.
Un día sin más decidí aprender a bailar sevillanas, me apunté a una academia y empezé a dar mis primeros pasos. Aquello iba aumentando, viendo que ya sabía bailar aquellas 4 sevillanas, decidí continuar.
¿Quién dijo fácil? Aquello era todo un mundo nuevo por descubrir, un mundo que se me hacía interminable. Para que mentir mi primer baile (que fue una romera) lo pasé mal, veía que mis compañeras cogían los pasos con mucha facilidad y yo me quedaba atrás. Llegaba el día de ir a baile y quería que esa hora pasará lo más rápido posible.
Pero fue cambiando, poco a poco y con trabajo iba cogiéndole el "truquillo", cada año iba a más,a sentir más por aquello, a llegar esa hora de baile y querer que nunca acabara o simplemente que se detuviera ahí el tiempo.
¡Y hastas hoy! Llevo ocho años, parecen mucho pero en realidad no son nada por todo lo que me queda que aprender.

No hay comentarios:

Publicar un comentario